A fuego sometida,
alma mía,
desmesurado ataque sin compasión ,
alma mía,
desmesurado ataque sin compasión ,
usted no imagina lo luchado ,
amor pagado a traición
de una mujer cualquiera
junto a un infeliz bonito descarado.
Levanté mis manos pidiendo ayuda ,
llanto a gritos del intestino
súplicas delirios y agonía,
día tras día cruel desgarro,
pelearla o eliminarlos a la mala
pensamiento que al cerebro carcomía.
Pasó el tiempo asesino.
Belleza rota se iba diluyendo
angustia y odio en compañía
difícil fue aceptarlo,
y de pronto la intensa herida ,
ya no dolía,
pasó el llanto ,
vencí a la muerte ,
ahora soy yo el de la alegría.
Ruega usted que la perdone,
lo hice hace tiempo,
sin rencores,
cuidarla como amigo,
aquello ofrezco,
ya disfruté de otros amores,
lo hice hace tiempo,
sin rencores,
cuidarla como amigo,
aquello ofrezco,
ya disfruté de otros amores,
duele a fondo su tenso llanto,
del pago a la deuda fui testigo,
no quiero expandir ese quebranto,
se fue usted, se fue su encanto.
No hay lugar en mi adentro,
por quinta vez se lo repito,
tráguese su falsa idolatría ,
por quinta vez se lo repito,
tráguese su falsa idolatría ,
amarla hoy sería herirme ,
vivo tranquilo y no reprimo,
cicatrices que ya se han borrado
tengo amor propio y no me lastimo.
Levántese firme, conviva en lucha,
aférrese al Omnipotente ,
alma viviente en su inconsciente
el amor al grande hará camino ,
y será feliz eternamente .
Verdaderamente lo siento,
comparto su estado afligido,
y es que no miento cuando le digo,
que yo no la amo más.
