En el marco de la búsqueda inalcanzable ,
acorde a esa eterna fijación ,
del deseo a ser primero,
causa que desterró a Lucifer,
pobre luz condenada a miseria,
en aparente forma autoritaria,
similar al
oprimido humano engañado por el halago,
quien vive ( sin despertar sospecha) en constante sensación
de ahogo,
siempre en el marco de lo inalcanzable...
No se trata de ser
imponente ,
mas temprano que tarde será superado,
bajo el rótulo del insípido inexperto ,
o en la decadencia cuajada
por el hombre maduro.
Si confía en los bienes
y su brillos ,
mejor coleccione lanzas ,
o separe filosos
cuchillos ,
pues el poder de
poder absoluto,
ostentado en
infelices sin alma ,
adquiere su mayor relevancia,
para el que goza del poder de las armas,
ese es el primero de todas las bestias.
Su palabra gana o pierde,
sus virtudes aveces fallan,
claro ,
los galardones obtenidos en lucha de insensatos ,
los mencionados
para venia que enaltece el yo,
¿y las derrotas ?
Aquellas que pegaron sus rodillas al suelo ,
ya no existen más.
Mujeres bellas aplauden el éxito ,
en carro con
coberturas de cuero ,
destellante la risa
reflejada al espejo,
y se van pudriendo almas,
cuando el aprecio es solo por lo externo.
No se trata de ser el primero,
tampoco acostumbrarse a ser último,
alcanzar el lugar en
el podio
no depende del auto-requerimiento ,
es el resto quien le eleva o le baja ,
la labor personal se
establece ,
en la victoria del que siempre es el mismo.
Y es que no se trata de ser
primero
tampoco acostumbrarse a ser ùltimo,
en la vida como se
cae se levanta ,
el ganador de todas las canchas,
siempre es el verdadero.