(La lujuria se relaciona con la continua y desmedida presencia de pensamientos de tipo sexual y los pensamientos posesivos relacionados con otra personas, ya sean cercanas o no, también se puede interpretar como la sobreabundante cantidad de estímulos sensoriales que excitan los sentidos.)
Claudito empezó a buscarla dos días después de conocerse en la cafetería de la universidad, le decían “la pecosa Fernanda”, estudiante de la facultad de artes de la Universidad Católica era mi mejor amiga, casi, casi mi hermana, siempre extravagante pero con estilo propio lo cual no deja de ser un concepto impalpable, en el fondo es la personalidad distribuida en un conjunto de características, virtudes, defectos y pensamientos propios. Se caracterizaba por tenerlo todo y parecer no necesitar de nada , “la pecosa” solía vivir en soledad hasta que la rápida empatía generada con Claudio la conecto a la realidad del mundo , y es que este egresado de la carrera de Marketing disfrutaba vivir como un caballero, sin las costumbres singulares de exagéralo todo , de presumirlo todo , algo que a mi entender no tiene nada de malo , porque son formas practicados por todos en la actualidad, inclusive se podía apreciar en él cierto comportamiento religioso especialmente a la hora del almuerzo cuando en el comedor y en medio de todas las facultades se le contemplaba orando como quien agradece a Dios por los alimentos puestos en mesa , algo sumamente bizarro para nuestros días.
Claudio me gustó desde el principio, lo describo tal cual lo vi, tal y como me impactó. Un tipo de 25 años delgado, guapo a medias pero sumamente alegre, blanco, cabello negro, de 1.77 de estatura, bastante arisco, lo más interesante de este sujeto no se apreciaba con la mirada, tiene una esencia especial, desde el principio entendí que no era un santo, y eso se percibe solo con ahondar en sus languidecidos ojos marrones adornados con unas largas pestañas negras similares a las de una mujer maquillada con rímel. “La pecosa” aunque me cueste decirlo , es una linda mujer, no llega al metro sesenta de estatura , pero los rasgos heredados de su guapa morena madre venezolana y un tosco con ojos verdes y de rubio padre peruano concibieron a una chica casi blanca de caderas anchas perfectas y lindas piernas , pechos perceptibles los cuales no llegan a ser grandes . Dueña de una cálida sonrisa debajo de su respingada nariz llena de pecas complemento ideal para con sus avispados ojos verdes. Ambos parecían mostrar la profundidad del amor espiritual, ese amor que suelen tener los vividos , esos que saben , quieren , desean todo lo que todos anhelamos pero prefieren la paz y por ello ante cualquier circunstancia ese presupuesto prevalece.
No pude evitar el interés , nació, creció y estalló sin solicitarlo en mí , a veces pienso que es algo hormonal, lo asocio con el hecho de ser voluptuosa, mis redondos y grandes pechos en simétrica proporción a la redondez estructural de mis nalgas y ciertos detalles retocados en el quirófano la imponente estatura de metro setenta y cinco que poseo son mis ser atributos físicos siempre deseados por los hombres. Suponía que para todos, pero no para Claudio, jamás vi en él, la intención de mirar mis características, a pesar de aprovechar la mínima oportunidad para mostrarme. Su rectitud y sobriedad me enamoraban poco apoco, aunque dejó de importarme siempre bajo la tenue circunstancia de saber que era el novio de mi amada amiga Fernanda, aun así, no importaba impedimento, y es que iba perdiendo el control de mis sentimientos o de mis deseos , no lo sé.
No deseaba destruir la felicidad de ellos, mucho menos arrancarle ese amor a Fernanda. Sabía hasta donde podía llegar, simplemente contacto físico. El morbo se puede volver adictivo si uno interiormente lo contempla, y seducir lo prohibido, ese es mi trastorno .Las circunstancias me transmitieron varias conclusiones, entre ellas una que me daba total seguridad para ejecutar el plan que a la postre sería la constante de nuestras vidas hasta hoy. El carácter de Claudio impediría que él delatara mí cada vez más evidente lascivia.
Es viernes , luego de una plática en la terraza de mi cuarto , Fernanda entró al baño para acomodarse el cabello, cerró la puerta, fue entonces que miré a Claudio directamente a los ojos y casi de inmediato levanté mi blusa blanca dejando ver mis senos por aproximadamente 5 segundos, evidentemente Claudio se quedó estupefacto, mientras Fernanda lo abrazaba por la espalda luego de terminar con su cabello .Desde ese día hasta la actualidad (casi 4 años después del primer coqueteo) vivo con Claudio un juego al límite , siempre una acción mía, nunca una reacción directa de él. Solo aprecia, cede mentalmente y todo termina o vuelve a empezar.
Claudio se casó con Fernanda y yo me casé con Miguel, mi novio de toda la vida. Lo cierto es que entre Claudio y yo nunca tuvimos intimidad pero cada cierto tiempo me levanto la blusa o paso mis pies por sobre sus piernas. Yo creo que esto es algún tipo de infidelidad y Claudio es tan infiel como yo.
Norma, mi hermana, es la única persona que sabe sobre el tema, cada miércoles después de tomar café en el café Estación Azul, hacemos un espacio de silencio antes de confesarnos todo, acompañamos la tertulia con la bella vista del enorme parque que adorna los exteriores del exclusivo local.
Al caer la tarde Siempre nos hacemos la misma pregunta:
¿Hay infidelidad o no?
Por fin hoy encontramos una respuesta y es a que a este tipo de traición la hemos bautizado como Infidelidad por omisión por exceso de lujuria.





